Nos levantamos bien tempranito, 6:45 porque teníamos que tomar el micro a las 7:50. Las mochilas ya las habíamos dejado mas o menos armadas la noche anterior para hacer mas rápido. Subimos a desayunar y partimos, caminando hasta la terminal... demás está decir que llegamos sobre la hora. El bus no tenia asientos asignados así que quedamos uno en cada punta. El viaje dura 3 horas y media ya que va parando cada tanto a todo el que le haga señas que, llegando al final y sin un baño parecen muchas más... arribamos tipo las 11 a Chiquilá donde compramos los boletos del ferry ($60 NM c/u) que sale cada una hora para cruzar a HolBox.
Una vez en la isla, en el muelle, nos encontraron David y la pequeña Angelina, el dueño de "Cabañas y camping ida y vuelta" y su hermosa hijita de 1 año, a quienes seguimos para ver que tal estaban. David es un italiano que antes de instalarse en Holbox anduvo por medio mundo, sumamente agradable, charlatán y sobre todo amable, al igual que Sasha, su esposa.
De vuelta en el "Ida y vuelta", conocimos finalmente nuestra palapa, ¡¡es de cuento!! Con su piso de arena, su techo tejido y ademas de las camas, hamacas paraguayas resulta sumamente pintoresca.
PLAYA, PLAYA!!! Desde la esquina del camping ya se ve el color del mar, ¿cómo describirlo?, estamos convencidos que no existe ningún adjetivo. Nos calzamos los snorkels y las patitas de rana y hacia él fuimos. No solo el color es increíble, la temperatura es ideal. Aprovechamos y practicamos un poco como vaciar los tubos y a patalear con las patas, que no es tan fácil como parece y después de un rato cansa las piernas. No vimos nada pero estábamos felices igual.... Lo que es estar de vacaciones no?
A eso de las 5:30 ya estábamos de vuelta en nuestra casita nueva, nos bañamos, dimos señales de vida a Argentina y nos fuimos a cenar. Sasha nos había recomendado muchos lugares pero nuestro cerebro está en estado vacaciones, entonces no recordábamos ninguno, solo un puestito en la playa, donde los pescadores cocinan la pesca del día... hacia allá fuimos y llegamos... ¡¡tarde obviamente!! para no variar...
Así que encaramos para el centro y luego de varias vueltas paramos en "El Mosquito", una terraza en la esquina de la plaza donde se come unas maravillosas hamburguesas; de camarones para Gu y Cheba, Mexicana para Pau. $360MN en total.
Luego de un mágico espectáculo de estrellas a orillas del mar... a la camocha.. Hasta mañana!!!!!
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